La empresa no me paga el salario

Uno de los derechos laborales básicos del trabajador es que el trabajo se remunere cada mes de forma puntual. Si cumples tu obligación de prestar servicio, el empresario debe cumplir la suya y pagarte el salario dentro de la fecha pactada.
Da igual que no te paguen porque la empresa está atravesando un mal momento, tú trabajas por cuenta ajena, lo cual significa que eres ajeno a los riesgos de la empresa si va mal, como lo eres a los beneficios si va bien… ¿o es que cuando hay una mala racha debes entenderlo y participar en las pérdidas pero cuando los socios se reparten miles de euros de beneficios tú no puedes probar el pastel? Eres libre de ser tan “altruista” y llevar el peso de la empresa trabajando por la gloria y no por dinero, pero al menos léete este post para saber que, si no te pagan o te pagan con retraso, puedes hacer lo siguiente:

  • Reclamar los salarios impagados presentando una papeleta de conciliación y luego una demanda judicial. Puedes reclamarlos desde el primer momento que dejen de abonártelos, sin que sea necesario que lo impagado sea una mensualidad entera, pudiendo reclamar incluso si te han dado de menos por el motivo que sea. Esas cantidades generan 10% anual de intereses de demora (0,83% mensual) y prescriben al año a contar desde el primer mes que dejaron de pagarte. Pasado ese plazo pierdes el dinero.
  • A mayores de lo anterior, puedes solicitar la extinción indemnizada de la relación laboral en base al incumplimiento grave del empresario por falta de pago o retrasos continuados en el abono del salario vía art. 50 ET, de nuevo presentando una papeleta de conciliación y luego una demanda judicial. Mientras se tramita tienes obligación de seguir trabajando a no ser que solicites las medidas cautelares que explicamos más abajo.
    Para solicitar la extinción no es necesario haber exigido de forma previa las cantidades a la empresa y de ninguna manera la demora en reclamar significa que estés aceptando esa práctica o renunciando a tu dinero.
    Este tipo de extinción por voluntad del trabajador da derecho a desempleo y a una indemnización igual a la del despido improcedente de 45 días de salario por año trabajado, hasta febrero de 2012, y/o 33 días a partir de tal fecha, calculada hasta el momento de la sentencia que resuelve la relación laboral.

Respecto a la falta de abono del salario, si bien puedes reclamar las cantidades impagadas desde el mismo día en que dejan de abonártelas, para terminar la relación laboral los tribunales exigen que el incumplimiento del empresario sea suficientemente grave, por ello el impago de salarios debe tener cierta entidad y duración. Dependiendo del caso, ya con tres mensualidades de falta de abono total del salario se podría obtener la extinción indemnizada. De todas formas ésta no es una verdad absoluta porque los tribunales tienen en cuenta otros factores como, por ejemplo, la antigüedad del trabajador en la empresa (no es lo mismo un impago de tres meses en el marco de una relación laboral de 20 años que en una de un año de duración).

Respecto a los retrasos, los tribunales han venido considerando que deben ser continuados, persistentes en el tiempo y cuantitativamente importantes. Aunque de nuevo se debe valorar el caso concreto, podemos decir que, por ejemplo, se entendieron graves los retrasos sistemáticos de aproximadamente 11 días por mes de media durante más de un año y cuya cuantía alcanzaba a todo el salario mensual (STS 24/09/2013).

IMPORTANTE: la extinción indemnizada es una medida que debes instar a un juez y éste concedértela valorando si el impago es grave y trascendente pero sin importar el motivo del mismo (no importa que la empresa no tenga dinero o que el empresario te dejara de pagar porque le sale de las narices). Lo que no debes hacer es tomarte la justicia por tu mano e irte sin más por mucha razón que tengas, porque en tal caso sería una baja voluntaria sin paro ni indemnización.
Es cierto que existe una opción arriesgada y que de buenas a primeras no te aconsejamos, consistente en advertir a la empresa en la propia papeleta que desde el día siguiente a la celebración del acto de conciliación vas a dejar de prestar tus servicios si no te abonan los salarios adeudados. En otras palabras, extingues tú mismo la relación laboral. Esta práctica que ha tenido respaldo del Supremo no nos convence: por un lado sigues sin poder cobrar el desempleo hasta que no se resuelva el juicio por extinción (y en su caso el recurso) ya que el empresario va a hacer figurar que la baja es voluntaria; por otro lado si luego la sentencia es desestimatoria o interpreta que no existía justa causa para que dejaras de prestar servicios te vas a quedar sin indemnización, sin paro y sin trabajo. Si por lo contrario es estimatoria, tu indemnización y los salarios debidos se calcularán hasta la fecha en la que dejaste de ir a trabajar y no hasta la fecha de la sentencia. En nuestra opinión es más seguro y más rentable, aunque lleve más tiempo, recurrir a las medidas cautelares que explicamos en el punto siguiente. Claro, si la empresa es insolvente o encontraste trabajo, es otro cantar.

  • Puedes solicitar al juez la exoneración de prestar servicio mientras se tramita el juicio, teniendo el empresario que cotizar y abonarte los salarios como si estuvieras trabajando hasta que se dicte sentencia sobre la extinción indemnizada. Para que el Juez te conceda dicha medida cautelar es necesario demostrar que el incumplimiento empresarial te perjudica de alguna manera o atenta contra derechos fundamentales. Por ejemplo, se ha entendido por los tribunales que no puede exigirse el mantenimiento de la  relación laboral cuando el trabajador “pueda tener un grave perjuicio patrimonial” considerando como tal la no percepción del salario durante varios meses continuados, mucho más si tal remuneración es su única fuente de ingresos, tiene responsabilidades familiares y ha contraído deudas económicas. Incluso se llegan a tener en cuenta las pérdidas de opciones profesionales.

Debes tener en consideración que si la empresa es insolvente, es decir, no tiene liquidez ni bienes para embargar, quien se hará cargo de la deuda será FOGASA (siempre que primero hayas reclamado la deuda a la empresa). El Fogasa sólo paga 120 días de salarios hasta el límite de 6.042 euros, por lo que si la empresa es insolvente y acumulas más de 4 meses, o lo que te deben supera esos seis mil y pico euros, perderás los excesos debidos. Eso importa a la hora de dejar pasar el tiempo para reclamar.
Fogasa se hace cargo también de la indemnización por extinción pero con los límites de 30 días de salario por año trabajado hasta un máximo de 12 mensualidades y un salario diario de 50,35 euros.

Qué no debes hacer:
Marcharte sin más, como ya decimos, eso podría ser considerado un abandono del puesto de trabajo o una dimisión que no te da derecho a paro ni indemnización, pero sí puedes reclamar las cantidades que te deben y los intereses.
“Arreglar los papeles del paro con la empresa”. Además de perder la posibilidad de obtener una indemnización, te puedes meter en un lío. Uno de los requisitos para que puedas cobrar el paro es que hayas perdido tu trabajo de forma involuntaria, por lo que querer irte de la empresa y al mismo tiempo pactar un despido (procedente o improcedente) para que parezca que son ellos que te echan, es un fraude para el cobro de prestaciones y como os pillen os crujen. Entre los motivos de sospecha está que el trabajador no haya reclamado su despido o no haya recibido indemnización o finiquito. En estos casos, al empresario le multarán y a ti te quitarán la prestación, te mandarán a devolver lo que hayas cobrado y también podrán limitar tu acceso a la prestación por desempleo durante cierto tiempo. Este tipo de fraude puede perseguirse incluso en vía penal.

¿Y si después de solicitar la extinción por impagos o retrasos, la empresa me despide?
Tienes que impugnar igualmente el despido en el plazo de 20 días hábiles. Esa reclamación se tramitará junto a la de extinción.

¿Y qué ocurre si mientras reclamo la empresa me abona los salarios pendientes?
En principio tienes derecho a seguir adelante con la reclamación ya que el incumplimiento existió, pero que haya lugar a la extinción indemnizada dependerá del caso concreto, por ejemplo un impago total de salarios de 4 meses se transformará en un retraso en el pago de salarios que posiblemente no se considere de entidad suficiente para justificar la finalización de la relación laboral. En todo caso puedes seguir reclamando los intereses de demora por ese retraso.

Empresas en concurso de acreedores.
Si la empresa se encuentra en concurso de acreedores y ya ha iniciado un ERE al momento de la reclamación de extinción por impagos, ésta quedará suspendida hasta la resolución del ERE y la indemnización pasará a ser la de un despido por causas económicas, es decir de 20 días por año.

Otras reclamaciones posibles.
Puede haber más cosas que se pueden reclamar junto con los salarios que te deben, por ejemplo las diferencias salariales del último año si la empresa te estaba pagando por debajo del Convenio Colectivo que te sea de aplicación, o no te estaba pagando algún plus, o las horas extras, o, en general, no respetaba las reglas sobre cómo se determina el salario.

En definitiva, aunque sabemos perfectamente que a los trabajadores en general no les gusta denunciar a la empresa y menos aún meterse en un juicio, en esos casos no queda más remedio que reclamar si se quiere recuperar todo o parte del dinero adeudado.

Si después de leer este post, sigues teniendo dudas: contáctanos

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Una respuesta a La empresa no me paga el salario

  1. CAtalina dijo:

    Muy informativo el contenido de este blog, me ha servido mucho lo dicho sobre la falta de pago del salario, mil gracias

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