Qué debes saber sobre el finiquito

Cuando termina una relación laboral , sea cual sea el motivo, la empresa está obligada a dar al trabajador una propuesta de liquidación de las cantidades adeudadas. Es el comunmente llamado finiquito.
En este post vamos a explicarte lo que debes saber sobre el finiquito.

 

No confundas finiquito e indemnización
Es posible que, al menos una vez en tu vida, hayas creído que “como no tengo derecho a indemnización ya la empresa no me tiene que pagar nada”.
No, eso no tiene por qué ser así; hay vida más allá de la indemnización: el finiquito.
Aún tratándose en ambos casos de cantidades de dinero, finiquito e indemnización no son sinónimos ni tienen por qué coexistir juntos, pudiendo no haber indemnización (despido procedente, dimisión, periodo de prueba, etc.) pero sí finiquito.

La indemnización es la cantidad de dinero que corresponde al trabajador por el cese en la prestación de servicio y no siempre se tiene derecho a ella, pues eso dependerá del motivo de extinción.

El finiquito se constituye por las deudas pendientes de saldar a la fecha del cese, sea cual sea la causa de extinción.
Normalmente el finiquito incluye:
— las pagas extras generadas hasta esa fecha si no estaban prorrateadas,
— la cantidad equivalente a las vacaciones que no llegaste a disfrutar,
— los días por falta de preaviso si corresponden,
— otras deudas pendientes (por ejemplo, días de descanso no disfrutados para compensar un exceso de jornada),
— la indemnización, si se tuviere derecho a ella. Es decir, la indemnización es un concepto más del finiquito pero no es el único. De todas formas, aclararte que aunque suele incluirse en el finiquito, podría meterse en otro documento como por ejemplo la carta de despido.
— Salario del mes del cese. Por ejemplo, si terminas un día 15 tienes derecho a cobrar el sueldo de ese mes hasta el día 15 por todos los conceptos que te venían pagando y te lo pueden abonar en una nómina que te darán a mayores del finiquito o directamente dentro del mismo.

Pueden darse supuestos en los que el finiquito sea cero o incluso salir negativo y ser tú el que tenga que pagar a la empresa (por ejemplo, en el caso de una devolución de adelantos o por haber disfrutado de más días de vacaciones de los que te correspondían a la fecha del cese).

 

Cuándo te tienen que dar y pagar el finiquito.
Idealmente deberían darte una “propuesta” de liquidación en el momento que te notifican el despido para que puedas estudiarla y consultarla. En la práctica te lo imponen el último día, acompañado o no de amenazas para que lo firmes sin decir ni “mu”.
El pago suele ser también el último día y si va por transferencia aún tarda en llegarte unos días más. Nuestro consejo es que si no te pagan en el momento o no te acreditan el pago bancario, no firmes o hagas constar esa circunstancia a lado de tu firma. Nos hemos encontrado con casos de que el trabajador confiado ha firmado el finiquito y luego nunca le llegó la transferencia.
Ten en cuenta que el plazo para denunciar un despido comienza a correr te hayan o no entregado y pagado la liquidación.

 

Cómo te “ratean” dinero en el finiquito.
Hay muchas formas de “rapiñarte” dinero y las más comunes (pero no las únicas) son:
1º- Que tu salario sea inferior a lo que realmente deberías cobrar (y por consiguiente también será menor el finiquito) bien porque te aplican un Convenio que no es, bien porque no te pagan pluses, o porque la categoría profesional está  mal, o porque el horario no es el real, etc. En estos casos si no sabes “cómo se determina el salario” lo mejor es consultarlo con un profesional.
2º- Que los días de vacaciones estén mal calculados o lo estén las pagas extras.
3º- Que los días de indemnización no se correspondan a tu antigüedad real (por ejemplo, porque has encadenados varios contratos temporales) o no se correspondan con el motivo real de extinción (despido improcedente en lugar de despido económico).

Por todo ello y más, lo mejor es seguir las reglas sobre cómo firmar que te damos en el siguiente punto, pues es posible que lo que te deba la empresa sea mucho más interesante de lo que dice deberte.

 

Firmar o no firmar el finiquito, este es el dilema.
Nunca firmes un finiquito sin más porque puedes perder tu derecho a reclamar. Lo aconsejable es tomar unas precauciones antes de estampar autógrafos a lo loco en ese documento.

Salvo prueba en contrario, si firmas el finiquito significa que estás aceptando que las cantidades son correctas y te han sido abonadas. Encima, es habitual que te coloquen una clausula liberatoria que más o menos viene a decir: “el trabajador se da por saldado y finiquitado por todos los conceptos sin que quepa reclamación alguna…”. Significa que con lo que te pagan en el finiquito te quedas contento y no tienes nada más que pedirle a la empresa por esos conceptos, por lo que si luego te das cuenta de que te timaron y pretendes denunciar, aunque puede y debe intentarse igualmente, se complica la reclamación. Los jueces y tribunales mantienen criterios bastante dispares sobre esta cuestión.

En resumen, fírmalo únicamente cuando estés seguro de que los importes, datos y conceptos que allí constan son exactos teniendo en cuenta el Convenio Colectivo que te resulte de aplicación.
Difícil, ¿no?
Es completamente normal que no sepas si lo que pone el finiquito es correcto o no y posiblemente ni sabes si te vinieron pagando bien el salario. Tampoco sería muy sensato fiarte de Mari Carmen, la encargada por la empresa o por su asesoría de explicarte por qué sólo te corresponde el dinero que pone ese papel.
Es obvio entonces que no debes firmar algo que no entiendes del todo, o, para que la firma no signifique aceptación sino sólo “recibí” puedes firmarlo haciendo constar en todas las copias (de las cuales tienes derecho a quedarte una):
“no conforme”,
“no se recibe ninguna cantidad” o “se recibe menos cantidad: x euros” para el caso de que no te paguen nada en ese momento, porque si firmas sin más estás reconociendo que sí recibiste el dinero.
— la fecha. Siempre comprueba la fecha de cualquier documento porque no sería la primera vez que nos encontramos con trampas de ese tipo que pueden servir por ejemplo para no pagarte el preaviso.
— Por último tu firma.
Por cierto, tienes derecho a solicitar la presencia de un representante de los trabajadores, si los hay, por lo que si el empresario se niega también puedes añadirlo.

Firmar “no conforme” o directamente no firmar, no te hace perder el derecho al finiquito ni exime a la empresa de la obligación de pagártelo. No obstante, que sepas que es muy habitual que haya presiones para que lo firmes, especialmente amenazando con no darte los papeles del paro, pero no te preocupes porque puedes ir al paro sin el certificado de empresa.

 

Grábate a fuego los plazos de reclamación.
Para reclamar contra un despido tienes 20 días hábiles siguientes al cese de la prestación de servicios (excluyendo del cómputo sábados, domingos y festivos), con independencia de cuándo te paguen o te entreguen el finiquito. De hecho los retrasos en la entrega y pago de la liquidación son artimañas para ver si picas y se te pasa el plazo para denunciarles.
Para reclamar una cantidad tienes un año desde la fecha en que debían abonarla.

 

Si después de leer este post, sigues teniendo dudas: contáctanos

 

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