LICENCIA PARA GRABAR – Reglas básicas para grabar conversaciones de forma oculta

Es totalmente legal grabar conversaciones de forma oculta siempre y cuando no se traten temas personales de la persona a la que grabas y siempre y cuando tú participes en la conversación.

Normalmente se usan para probar cuestiones muy dificiles de acreditar, como un accoso laboral por ejemplo, y se trata de recurrir a este sistema a falta de otros medios de pruebas tradicionales tales como documentos varios o testigos que siempre son preferibles, u otros medios más modernos y más discutibles asociados a las nuevas tecnologías como e-mails o chats de WhatsApp.

Ahora bien, vistos ciertos problemas técnicos con los que nos hemos encontrado a la hora de reproducir estas conversaciones, os remitimos unos consejos a seguir:

  • Normalmente no poseéis grabadoras como las de las películas de espías, esas valen una pasta y no conozco a ningún trabajador que se llame James Bond. Por lo que lo primero es asumir que los medios de que disponéis son cutres. Sabiendo eso, ya sea una grabadora específica, ya sea un móvil, no podéis colocarla en una mochila, en un bolsillo o manosearla mientras grabáis, el resultado es un ruido de fondo que parece que estáis en la última roca de Fisterra en un día ventoso de invierno. Si la conversación no se escucha se puede tirar con ella.
  • Que la grabadora sea cutre significa también que no tiene mucho alcance, por lo que es importante colocarla lo más cerca posible de ambas partes de la conversación (lo cual es más sencillo si estáis grabando con un teléfono que se puede dejar con toda naturalidad encima de la mesa), de lo contrario os acabaréis grabando a vosotros mismos y apenas se escuchará a la otra persona.
  • Flexibilidad con las circunstancias medioambientales, es decir que debéis estar atentos a las condiciones que haya en el lugar en donde se va a producir la conversación que pretendéis registrar. Si hay más gente hablando, un hilo musical, una televisión, estáis por la calle, etc., la grabadora recogerá todos esos ruidos por lo que habría que acercarla más a los interlocutores para que la voz no se mezcle con los rumores de fondo.
  • Mejor grabar un video con audio. Primero porque si conseguís que salga la cara de quién habla, nos ahorramos discusiones sobre quién es quién en caso de que la otra parte niegue que esa es su voz. Pero no os preocupéis sabemos que eso es muy difícil de hacer porque por norma el video chupa más batería y se tiene que tener el móvil desbloqueado. Segundo porque, tal como nos informan los expertos en materia, en la mayoría de los casos para los móviles es mejor grabar a través de video que a través de la grabadora de voz, pues recoge mejor el audio la cámara que el propio micro del teléfono que está pensado para hablar pegado a él. Aun así cada móvil es un mundo y no estaría de más hacer unas pruebas en casa antes de poneros esmoquin. Si finalmente resulta que el micro de la cámara graba mejor que el de voz y decidís usarlo recordad que con el video no se puede bloquear la pantalla, así que la solución sería poner el móvil boca abajo.
  • No hablar por encima del otro interlocutor o lo que es lo mismo: respetar los turnos de palabra. Esto no sólo es una regla de buenos modales, si no que ayuda a que la grabación sea entendible. Si los dos habláis al mismo tiempo lo que se escucha es un barullo impresionante y no se entiende nada de la conversación. ¿O es que nunca habéis visto “Sálvame” o “Al Rojo Vivo”? Pues eso mismo.

Por último, os aconsejo tranquilidad y sangre fría o no obtendréis vuestra licencia para grabar.

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